jueves, 4 de agosto de 2011

Entrevista a Alan Moore. Parte III

Y con esto finalizamos la extensa entrevista que realizó Wired.com al siempre polémico Alan Moore. Sigue leyendo para saber lo que el autor opina de los superhéroes (“¿es realmente de superhéroes de lo que estamos hablando? ¿O se trata de matones invulnerables desde una cultura de impunidad, que también muestra signos de decaimiento?”) o los comentarios sobre la novela en la que está trabajando, Jerusalem (“Ha habido ciertas sugerencias de que, cuando Jerusalem sea publicado en un solo volumen como quiero publicarlo, sea impreso en papel de Biblia”). Si cometiste el error de perderte las dos primeras partes de esta entrevista, puedes encontrarlas aquí (primera parte, segunda parte), y si ya las has leído, no te pierdas este final.



Escribiendo un libro más extenso que la Biblia

El auge y caída de los superhéroes

Wired.com:
DC está reiniciando sus principales series. Marvel es ahora propiedad de Disney. Se trata de una industria completamente diferente, y parece principalmente orientada hacia la producción fuera de la imprenta o incluso de los cómics digitales.

Moore: Tengo una sensación, particularmente en esta última década, de que parte del atractivo de los superhéroes que se originaron en América – que los ha hecho mejor, con unas pocas excepciones, que el resto del mundo – ha resultado simbólico de la impunidad americana. Tienes que empezar a preguntarte cuán valiente puede ser en realidad alguien que viene de Krypton y que es invulnerable a todo daño, o alguien que tiene un esqueleto de adamantium. Conozco a gente corriente que da mucho más que eso cada día, y no esperan ser llamados héroes. [Risas]

De modo que ¿es realmente de superhéroes de lo que estamos hablando? ¿O se trata de matones invulnerables desde una cultura de impunidad, que también muestra signos de decaimiento? Esta es una parte muy amplia de la primera década del siglo XXI, de la cual creo que solo estamos emergiendo y obteniendo perspectiva sobre el significado que tiene para nosotros.

En lo que se refiere a la actual manifestación de los superhéroes, no tengo ningún interés en ellos. Los fans escritores han contribuido a una especie de incesto literario. ¡Y Dios bendiga a los fans! Esto no es una condena a los fans del cómic. Pero son fans del cómic que han entrado en la exaltada posición de controlar el destino de sus personajes favoritos, y lo que principalmente quieren es referirse a alguna historia de su infancia, la cual probablemente se refiriera a una historia de 10 o 20 años antes. O dados los, qué, 80 o 90 años de continuidad de algunos de esos personajes, ahí están todos esos increíblemente extensos incidentes a los que los fans escritores van a referirse.

Y eso va a resultar, como en el caso del incesto, en un acervo genético agotado. Vas a tener argumentos que van a ser cada vez menos relevantes para unos lectores en disminución, que se refieren a un argumento que se refería a un argumento que enlazaba con un trozo de continuidad que apareció en algún número de Action Comics publicado antes de que ninguno de nosotros hubiéramos nacido.

Creo que el estado actual de los cómics de superhéroes podría ser directamente abandonado en la puerta de la industria del cómic. Creo que no se dan cuenta de lo que tenían, e intentaron explotar el concepto en todas las formas posibles, y no pusieron nada dentro. Eliminaron a la gente genuinamente creativa de la mezcla, que habían aportado todas las ideas con las que ambas compañía siguen comerciando tantos años después. Y han dado la custodia de la industria a gente que eran fans de aquellos que simplemente fueron despedidos. Por aquí, llamaríamos a eso trabajo de esquirol, dependiendo de cómo nos sintamos. Esas son básicamente mis opiniones sobre los superhéroes.

Sí, supongo que podrías decir que hay una conexión con nuestras primeras historias caseras en las que inventamos la idea de dioses y campeones, pero si esos son nuestros nuevos dioses, entonces, que dios nos ayude. Porque generalmente pienso que son pálidas criaturas inventadas para entretener a niños hace 60 o 70 años, y eran perfectas en ello. Creo que no sería muy normal si los jóvenes de hoy resultaran estar todavía encaprichados con personajes creados en los primeros años del último siglo. Eso sería un poco raro. Quiero decir, la poesía Romántica tuvo su apogeo cuando la gente como Lord Byron se dedicaba a ello en profundidad. Pero intenta ganarte la vida como poeta hoy, ¡Y descubrirás que es muy diferente! [Risas]

Todo tiene su tiempo, y creo que el tiempo de los superhéroes ha durado mucho más, al menos en su forma actual, de lo que debería. Sí, si los superhéroes pudieran de algún modo regresar a aquella increíble carrera de invención que una vez existió cuando fueron creados originalmente, entonces sí estoy seguro de que el mundo disfrutaría con el concepto. Pero en su forma actual, creo que es una desgracia a todos los niveles.

Y algunas de las personas que están produciendo aventuras de superhéroes probablemente deberían preguntarse a sí mismas si tienen algún tipo de responsabilidad por ser moralmente virtuosos como los personajes de los que están hablando. No se si lo hacen, creo que simplemente es algo que deberían preguntarse. Pero podría ser una cuestión que la industria del cómic debería preguntarse. Espero que esto no sea una respuesta demasiado deprimente, Scott.

Wired.com: No, creo que es una cuestión realista para responder a una industria que trafica en lo hiperreal.

Moore:
Es algo sobre lo que he estado pensando bastante, y por supuesto es tan solo mi opinión. Ciertamente no quiero ofender a nadie, ¿sabes? Son mis opiniones, basadas en mi experiencia.

Wired.com: Bueno, por eso pedí hablar contigo: Porque valoro tu opinión dado tu considerable currículo en los cómics, y porque hablas sobre el lado de la industria que siempre está enterrado bajo comunicados de prensa. Además, los fans de los cómics necesitan crecer. Cuando David S. Goyer hizo que Superman renunciara a su ciudadanía americana en Action Comics #900, nunca en mi vida oí a tantos fans quejitas llorando hipócritamente por haber perdido a un alienígena inventado de otro planeta.

Moore: Bueno, he visto muy pocas películas. Pero vi la película de ciencia-ficción Monsters de Gareth Edwards, la cual tengo que recomendar fervientemente. Quedé realmente impresionado por el hecho de que entre Edwards y sus dos actores, Whitney Able y Scoot McNairy, parecían haber creado toda la película prácticamente por sí mismos. Y una de las cosas más sorprendentes de la película fue la visión de una América fortificada, desde el otro lado del muro. Siempre ha habido historias en las que los poderes del momento han decidido que entraba dentro de sus intereses tener, digamos, a Speedy el compañero de Green Arrow desarrollando una dependencia a la heroína o tener un personaje negro. Imagina como de sorprendente debió ser cuando fue planteado por primera vez. Pero en última instancia todo esto puede ser pasado por alto, igual que las múltiples muertes de Superman, si resulta que al final no funciona.

Creo que los personajes propiedad de grandes compañías siempre revertirán a una posición predefinida esencialmente conservadora. Ya sea el inicialmente anárquico, puntiagudo y malicioso Micky Mouse convirtiéndose en un suburbanita con pantalón y camiseta, o Superman que en sus primeras aventuras fue un Demócrata del New Deal que golpeaba a los esquiroles y hacía volar a maleantes. [Risas] Solo tienes que imaginar como eran las cosas a finales de los ’30 para ver de qué era símbolo Superman en su origen.

Aquellas eran calles de la Gran Depresión llenas de gente principalmente vestida en tonos de grises y sepias, si hemos de creer a los noticiarios de mi infancia. Recorrían aquellas calles en busca de trabajos, y Superman estaba de su lado, vestido con vívidos colores primarios, y podía volar por encima de aquellas calles y sus circunstancias. Era una figura a la que aspirar para el hombre corriente, y para Jerry Siegel y Joe Shuster, que crecieron en Cleveland. Eso era lo que Superman debía ser. Y sí, intentarán cualquier variación, si piensan que hay lectores que la quieren.

Pero no puedo evitar sentir que quizás esos personajes hayan llegado demasiado lejos de sus orígenes y hayan llegado a ser cada vez más irrelevantes. Son una pieza de museo, de archivo. Los acercamientos a esos superhéroes son ya como algo que vas a ver bajo una vitrina dentro de 10 años. Este es un siglo nuevo y demanda acercamientos completamente nuevos para todas nuestras formas de entretenimiento e iconos. No esperes verme escribiendo La Liga de la Justicia de América o Los 4 Fantásticos.


Olvida la Biblia, Jerusalem es el Auténtico Buen Libro

Wired.com:
Esta bien amigo. ¿Qué podemos esperar que hagas, además de la excelente Liga?

Moore: Bueno, además de hablar contigo, acabo de finalizar otro gran ensayo para Dodgem Logic, que estará online pronto. También he estado trabajando en notas sobre el trasfondo de personajes para un proyecto en el que el fotógrafo Mitch Jenkins y yo nos hemos embarcado, que será bastante largo. Se está descontrolando de la mejor manera posible, y puede ser expresado en cierto número de medios, y a través de diversas plataformas. De modo que vamos a empezar a rodar eso en Agosto, así que espera una fecha de lanzamiento para antes de final de año.

También estoy trabajando en Jerusalem, que está ahora a unos cinco capítulos del final, y todo llegando a su conclusión magníficamente. Me preguntaba si iba a ser capaz de mantener el nivel de inventiva para esos últimos capítulos, así que decidí incrementarlo. Porque para este punto, mis lectores ya habrán recorrido unas 1500 páginas.

Estoy haciendo un montón de actuaciones en este momento. Aparecí en el Hammersmith Apollo como parte de la gira de Robin Ice y el profesor Bryan Cox para su programa The Infinite Monkey Cage, y revisé un día del Cheltenham Science Fair, lo cual fue muy divertido. También firmé algunos ex libris para la nueva edición de The Book of Pleasure de Austin Osman Spare.

Así que trato de mantener un pie en el mundo de la ciencia y otro en el espeluznante mundo de la magia oculta, con un poco de comedia añadida. Lo cual parece que me funciona. Pero Jerusalem es todavía el proyecto principal. Se está acercando a su conclusión. Es posible que tenga completo un primer borrador muy ajustado para finales de año.

Steve Moore y yo todavía seguimos progresando en The Moon and Serpent Bumper Book of Magic. Así que hay montones de cosas sucediendo en este momento; parece ser una época muy ocupada y productiva para mí. Parezco estar trabajando mucho más duro de lo que lo he hecho en mucho tiempo.

Y esto se debe en parte al hecho de que cuando el gobierno Británico decidió parar de transmitir una señal analógica, decidí sobre algún tipo de principio - ¡El cual ya he olvidado por completo! [Risas] – que no iba a ser empujado a comprar un aparato digital o un sistema de televisión. Creo que hubo un anuncio a principios del siglo XXI de que para el 2011 todo el mundo en el país iba a tener un sistema de televisión digital. Y pensé, bueno, a mí nadie me preguntó. [Risas]

Y a mí no me gusta absolutamente nada que alguien me diga que voy a hacer algo. Así que decidí – simplemente por llevar la contraria, que es cómo de hecho tomo la mayoría de mis decisiones – que iba a renunciar a la televisión. Fue un poco raro al principio. Especialmente eché de menos las noticias, hasta que decidí que las echaba tanto de menos como echaba de menos Lost.

Wired.com: ¡Zing! Probablemente a Damon Lindelof no le vaya a gustar oír eso, aunque ya debería estar acostumbrado. Ya está resentido de que George R.R. Martin de Game of Thrones dijera que Lost naufragó al final.

Moore: Cuando la gente se me acercó y me dijo que Osama Bin Laden estaba muerto, dije que no me importaba lo que se escondía debajo de la escotilla. Todo va a acabar resultando un montón de sinsentidos. No me importa de dónde vino el oso polar. Están inventandose todo eso conforme avanzan. No tiene ninguna relevancia para mí o mi vida.

Wired.com: ¿O sí la tiene? No, estoy bromeando. No la tiene.

Moore: Todavía me mantengo informado de las noticias, pero he llegado a darme cuenta de la gran distracción que es realmente el 90% de las noticias que transmiten. [Risas] Cuando se refiere al entretenimiento, ya no pienso, “Bueno, estoy aquí sentado cenando y no puedo leer nada mientras estoy comiendo. ¡Veamos qué hay en televisión! Oh, es un episodio de CSI: Miami que ya he visto. Supongo que simplemente lo veré mientras estoy masticando mi comida.” Ya no hago eso, lo cual está bastante bien.

Si realmente quiero ver algo, hay cantidad de series de televisión excelentes que están disponibles en DVD, y mi televisión todavía funciona bien en ese aspecto. Acabo de terminar de ver la serie Danesa Forbrydelsen, que está traducida como The Killing, aunque me contaron que había alguien trabajando en una versión Americana realmente pobre en este momento.

Wired.com: ¡Por supuesto! No creerías que apareceríamos con nuestras propias series originales ¿verdad?

Moore: Bueno, aconsejaría a la gente que viera la versión Danesa a pesar de los subtítulos. Es genial. No, no es tan compleja como The Wire, pero pocas cosas lo son. Pero se acerca a esa clase de visión y complejidad, así que la recomiendo.

Me estoy volviendo bastante indiferente a casi toda la cultura, pero estoy teniendo mucho más tiempo por las tardes si tengo algo que hacer. Si Melinda está fuera, o no tengo alguna serie que descubrir, simplemente voy a la máquina de escribir y continúo trabajando, porque disfruto de mi trabajo. No me importa si acabo a las 4 de la madrugada. Siempre y cuando esté disfrutando de ello, no hay lugar en el que prefiriese estar más que frente a mi máquina de escribir. Habiéndome quitado la televisión, creo que la gente podría esperar legítimamente que sea más productivo a partir de ahora, y no tan holgazán y mediocre.

Wired.com: Muy divertido, pero también algo loco. Solía pensar que Jerusalem sería tu Gravity’s Rainbow, pero después de lo que me has contado, creo que Voice of the Fire fue tu Gravity’s Rainbow.

Moore: Estaba en una actuación reciente en el Hammersmith, y alguien me preguntó qué estaba haciendo, y le dije que todavía estaba escribiendo Jerusalem y que cuando ya tenía dos terceras partes terminadas hice un recuento del número de palabras de Jerusalem y encontré que la narrativa superaba ya el medio millón de palabras. En aquel punto, el eminente genetista, profesor Steve Jones me dijo, “Sabes que es más largo que la Biblia ¿Verdad?” Lo cual yo no sabía, pero estoy en cierto modo contento de no haberlo sabido.

Ha habido ciertas sugerencias de que, cuando Jerusalem sea publicado en un solo volumen como quiero publicarlo, sea impreso en papel de Biblia. Y casi puedo verlo. Tengo un par de Biblias a las que estoy mirando en este momento que datan de 1776. Son las que señalé cuando Melinda se mudó y dije, “¡Mira esos libros! ¡Son más viejos que tu país!” [Risas] Así que podría ser una opción. Pero en cierto modo estoy feliz de que Jerusalem sea ya más largo que la Biblia. Espero que en el futuro, independientemente del formato en el que lo saquemos, Jerusalem sea conocido como el Autentico Buen Libro. [Risas]

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