martes, 2 de abril de 2013

'The Private Eye', el sindicato de la viñeta



El mundo digital avanza ante nuestros ojos de forma inexorable con cada día que pasa, los smartphones invaden las conversaciones del café, los eReaders vacían las estanterías y las tabletas sustituyen a los cómics de papel. Cada son más los que leen cómics en dispositivos electrónicos (ya sean tabletas o la pantalla del ordenador) adquiriéndolos en alguna de las múltiples plataformas nacionales o internacionales que han surgido en los últimos meses para tal efecto o por medios menos lícitos. Las ventajas económicas y de almacenamiento son innegables aunque muchos seguirán prefiriendo el olor a papel de un cómic recién traído de la tienda al zumbido eléctrico del dispositivo digital. Como imaginaréis, yo me encuentro en éste último grupo, prefiero un libro en mis manos antes que diez en un dispositivo electrónico, y leeré más a gusto una grapa física que toda una colección en la pantalla de mi portátil, pero una cosa no quita la otra, y esto no impide que tenga un eReader al que doy buen uso ni que lea unos cuantos cómics en formato digital de vez en cuando. Más aún cuando no tengo otra posibilidad para leer la obra de unos autores a los que admiro.

Este es el caso de “The Private Eye” el nuevo cómic de Brian K. Vaughan y Marcos Martín. Un cómic que únicamente se puede adquirir descargándolo de la red y, lo que es aún más novedoso, al precio que tú mismo decidas, incluyendo los 0 euros. Dada la creciente movilización de la industria y de los aficionados hacia el mercado digital era solo cuestión de tiempo que los autores independientes comenzaran a aprovecharse de las ventajas que este medio les ofrece para producir y distribuir sus obras. Alguna ventaja ha de haber si la misma Marvel regala cientos de números digitales, ¿por qué no iban los propios autores a hacer lo mismo?

El método de distribución es sencillo. Vaughan y Martín con la colaboración de Muntsa Vicente a los colores, crean el cómic que, una vez terminado, se cuelga en una página web creada a tal efecto y en la que los lectores pueden descargarlo en varios idiomas y al precio que ellos mismos decidan, incluyendo la posibilidad de no pagar nada y descargarlo gratis. La idea tras esta acción es sencilla: hoy en día si alguien quiere conseguir el cómic gratis, lo va a hacer sin demasiado esfuerzo, por qué entonces no ofrecerlo directamente gratuito y apelar a la buena voluntad y al respeto de los lectores por el trabajo de los autores para sufragar la obra. Una obra que además tiene un coste considerablemente inferior debido a la falta de editores, distribuidores y demás intermediarios que encarecen lógicamente el precio de un cómic. Entras en Panelsyndicate.com (un nombre que me encanta por cierto, ‘el sindicato de la viñeta’) pagas lo que creas oportuno por el cómic y tu dinero va directamente a la cuenta corriente de sus creadores. Sin intermediarios. El 100%. La idea es brillante, no especialmente novedosa, aunque sí con autores de este calibre.


Pero hablemos un poco del cómic en cuestión que al fin y al cabo es lo importante aquí. “The Private Eye” nos sitúa en un mundo futuro que ha pasado por una especie de crisis digital/social. En algún momento anterior al comienzo de la historia, la Red estalló haciendo pública toda la información de los usuarios, sus gustos y sus más oscuros secretos, todo es ahora de dominio público. Debido a esto, todos viven ahora bajo pseudónimos, protegidos por identidades secretas que los ocultan de quienes son realmente. El protagonista es un investigador privado al que se le encomienda indagar en el pasado de una misteriosa mujer. Los secretos que descubrirá y lo que éstos supondrán para él solo lo sabremos en los siguientes números. El tebeo está especialmente diseñado para la lectura en ordenadores, (más que en tabletas puesto que según el propio Martín, el uso del ordenador es “más universal que las tablets) con un formato apaisado y adaptando el diseño de las viñetas y la dinámica de las páginas (la dinámica interna de cada página y la dinámica entre las distintas páginas) a la lectura en ordenador. Tanto el trabajo de Martin al dibujo como el de Vaughan a los guiones es sobresaliente con algunas ideas fantásticas en ambos ámbitos que ya han comentado otros antes que yo y que me reservaré, quizá, para un futuro análisis del cómic cuando haya sido publicado íntegramente. 

Una historia basada en las redes sociales, la web 2.0 y la privacidad en la red es un planteamiento lógico para este primer cómic de Panel Syndicate. The Private Eye tendrá 10 números y si la empresa funciona como debe es posible que en un futuro se publiquen cómics de otros autores siguiendo la misma dinámica. Un sistema que elimina todas las barreras posibles entre creadores y lectores (de hecho, en su afán por eliminar cuantas más barreras mejor, el cómic puede descargarse en Inglés, Castellano y Catalán) y que supone un nuevo sistema de distribución de cómics diametralmente opuesto al que estamos acostumbrados y que solo funcionará en tanto los lectores tengamos la buena fe suficiente como para pagar por la obra lo que justamente creamos que vale.


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