jueves, 4 de abril de 2013

'La verdad está ahí fuera' o quítate las anteojeras y descubre lo que hay en tu librería

Librería Excelsior! Comcis en Zaragoza


Este texto de Octavio Beares, de lectura obligada, sobre la situación actual de la industria del cómic en España y los posibles cambios que se pueden (quizá deben) llevar a cabo para sanearla, me ha hecho enlazar con algo que tengo en la cabeza desde hace mucho tiempo. Concretamente son estas palabras, sacadas de su texto las que me llevan a mi pequeña reflexión:

Pero hay que cambiar actitudes, cultivar lectores expansivos, derrumbar celosías, abrir mentes, dejar de cultivar fandoms (sé que no será una idea muy popular, pero en serio, uno es lo que es, y yo desde los 19 años decidí que lo mismo me daba Simonson que Bourgeon que Jaime Hernandez… solo me importa que me guste, no su “universo”) y sobre todo, sobre todo, sobre todo, promover nuevos lectores.”

Si algo he intentado en este blog casi desde que nació, más por propio (y un poco provocativo) placer que por obligación autoimpuesta es dar cabida a todo tipo de público. Lo que se consigue dando cabida a todo tipo de cómic. Esto en realidad es más negativo que positivo pues el lector que se engancha al blog con una entrevista a Matt Fraction, se desengancha cuando ve una cita de Daniel Clowes y el que entra curioso al ver una reseña de Azul y Pálido sale espantado al ver un texto sobre Vengadores Vs. X-Men. Y si no me creéis, me gustaría hacer la prueba, ¿cuántos de vosotros conocéis y leéis las cuatro cosas que he mencionado aquí? 

No tengo ni los conocimientos ni la experiencia para analizar la industria del cómic ni mucho menos para compararla con una industria anterior que ni siquiera viví en primera persona. Otros ya lo hacen mejor de lo que yo podría hacerlo. De lo que hablo aquí no es de un problema de las editoriales, es de un problema de los lectores, es una cuestión de falta de miras, de cerrazón.  A veces tendemos a pensar que son los aficionados a los superhéroes los más afectados de esta extraña enfermedad. Es difícil que el marvelita de pro se adentre en el mundo de un Clowes, de un Sacco, de un Ware o dé oportunidades a editoriales como Entrecomicscomics, Fulgencio Pimentel o Caramba!; ya tiene bastante con seguir todas las series regulares en grapa más los tres o cuatro recopilatorios indispensables-que-no-pueden-faltar-en-la-estantería-de-cualqueir-lector-que-se-precie que salen cada mes como para desviar parte del presupuesto hacia otros tebeos de portada aburrida. Pero no nos engañemos, no son los únicos, también existe el lector normalmente más veterano (frente a la mayor juventud del anterior, siempre hablando en términos generales) de vuelta completamente del cómic de superhéroes que vivió su época dorada X años atrás y que ya solo se repite incesantemente, que solo lee a Clowes, Sacco y Ware y que solo compra productos de Entrecomicscomics, Fulgencio Pimentel o Caramba!. A este segundo lector no lo verás comprando una grapa del Capitán América o un tomo de los X-Men, perdiéndose a menudo auténticas joyas que demuestran que no, no todo se perdió hace X años. 


No pido aquí a las editoriales, como hace Beares, que dejen de cultivar fandoms (aunque lo suscribo), le pido al fandom que deje de autoalimentarse, que se abra al enorme mundo que tiene ahí fuera. Es algo increíblemente estimulante. Os propongo algo, la próxima vez que vayáis a vuestra librería reservad una pequeña parte de vuestro presupuesto para comprar algo que no teníais pensado comprar, si puede ser algo que ni siquiera sabíais que existía mejor, preguntadle a vuestro librero que os recomiende algo y cogedlo sin miedo. Puede que no os guste, en tal caso podréis regalárselo a alguien o guardarlo en la gran caja de cómics que habéis comprado y han resultado ser una decepción, pero si os gusta os enganchará y con toda seguridad os introducirá en un mundo completamente nuevo y diferente al que estáis acostumbrados. Conoceréis un nuevo universo, un nuevo autor y con suerte una nueva forma de hacer cómic. Descubriréis que fuera de las capas y los pijamas existe un cómic social, de aventuras, de misterio, familiar… todo un abanico de posibilidades en donde elegir, y que dentro de las capas y los pijamas todavía se escriben cosas excelentes, auténtico cómic de superhéroes del de toda la vida, con dibujantes fabulosos y escritores más que competentes. Es asombrosa la gran cantidad de tebeos que podéis encontrar en una librería como para centraros siempre en las mismas dos estanterías. Hacedme ese favor, o mejor aún, haceos ese favor, y probad lo que hay ahí fuera, y luego os pasáis por aquí y me lo contáis.

5 comentarios:

danipastranav dijo...

Muy buen artículo, doctor. Yo soy uno de esos (raros?) lectores que el mismo mes se gastan el presupuesto en "azules y pálidos" y "marvels nows", y el nivel de disfrute es similar y, me atrevería a decir, complementario. Amar los tebeos, como amar la comida, es lo que empuja a probar cosas diferentes, y la mejor forma de educar el gusto. Fuera de denominaciones reduccionistas y simplistas, de pequeñas parcelas donde viven capas o señores con Alzheimer, lo inteligente seria educar para que se conociera y se aprendiera a leer esta forma tan particular de literatura que es el tebeo. Y eso, creo, se aprende en familia y la escuela, no con maniobras de marqueting o manifiestos. Pero claro, yo no soy un "opinador". Yo, amigo doctor, como mucho, soy un buen lector que se extraña de ver el revuelo y la polvoreda que puede provocar esta cosa tan bonita y mágica que es juntar a los mejores escritores con los mejores artistas para crear una de las mas bellas formas de contar historias.

Un saludo

dani

Doc Ender dijo...

Hola, danipastranav, gracias por el comentario.

Te doy toda la razón, lo importante (y lo ideal) sería educar en el cómic, especialmente a los más jóvenes, pero también a los adultos. A los segundos ya se los está introduciendo en el mundo de la viñeta gracias a ese concepto tan nuevo y a la vez tan viejo como es la Novela Gráfica. Gracias a estos cómics que se pueden encontrar en cualquier librería o centro y sobre los cuales puede verse en la televisión o leer en los periódicos, muchos lectores se están acercando al mundo del tebeo por primera vez.

Ahora faltaría que en los colegios se hiciera algo similar, introduciendo, o al menos presentando el tebeo a los niños, haciéndoles saber que está ahí y lo que puede aportarles, y a partir de ahí ya se verá.

Un saludo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

eh, gracias por el enlace y todo lo que dices. además, me sirve para auto corregirme...¿9 AÑOS? jajja, no , 19.
Por lo demás es verdad que quien no arriesga 8esa compra a ciegas que enfocas, brillantemente, como un juego) nunca sale de su zona de seguridad. Y así nunca se crece, me temo.
Es verdad, y lo has entendido, que yo hablé en mi post de las edit, no tanto del lector (que también) pero es así, yo soy muy de picaflor (ahora Power Paola, mañana Ojo de Holcón, pasado...) y contento me tengo.

Octavio B. (señor punch) dijo...

también reconozco qeu los superhéroes viven un otoño innegociable, no voy a negarlo. Pero eso no quiere decir que no me gusten cuando brillan (All Star Superman, Ojo de Halcón de Aja/Fraction... pero son casi excepciones ala regla. ¿qué tebeo marvel me da lo que me ha dado El Héroe, de Rubín?

Doc Ender dijo...

La verdad es que no había caído en lo de los 9 años, aunque sí, parecía un poco pronto. Ya está corregido ;)

No se trata, creo, de que un tebeo Marvel te dé lo que te da El Héroe, es que es imposible. Pero tampoco creo que El Héroe (u otro tebeo, porque éste en concreto aún no he podido leerlo) te dé lo que te da (alg)un tebeo Marvel. Son cosas diferentes y ahí es donde está la magia.

Por poner un símil algo tópico, estos días de fiesta he aprovechado para revisionar unas cuantas películas, entre ellas Brokeback Mountain, El Ultimátum de Bourne o Intocable. Películas diametralmente opuestas entre sí pero que he disfrutado enormemente.

Con los tebeos igual. La idea no es leer un tebeo de supers comparándolo con El Rayo Mortal de Clowes pues tienen métodos y objetivos completamente diferentes. La gracia está en poder leer un tebeo de supers por el mero placer de leer un tebeo de supers. Y disfrutarlo igual que cualquier otro.

Lo del otoño o no otoño de los superheroes ya es otro tema que daría para otro debate diferente.

Un saludo.