sábado, 30 de abril de 2011

El cristianismo en el Universo Marvel.

Estaba anoche leyendo mi maravillosos ejemplar de Marvel Gold: La Patrulla-X, cuando llegado al número #96 (The X-Men #96 “The Night of the Demon”) me asombré por enésima vez de ver cómo el grupo liderado por Cíclope se enfrenta a Kierrok el maldito (el destructor de almas, el matador de hombres). Mientras pasaba las páginas y veía los fallidos intentos de los mutantes por derrotar a tan terrible enemigo, fui descubriendo más cosas sobre el Destructor de Almas. Resulta que es “hijo de los N’Garai, un hijo de los dioses mayores que antaño gobernaron esta tierra”, y también descubrí que “Kierrok y su estirpe antaño gobernaron a la humanidad y desean volver a hacerlo”. Llegado a este punto y mientras me limpiaba el polvo de la batalla que acababa de tener lugar en la lujosa mansión, me vino a la mente la profunda fe de Rondador Nocturno (si bien en el momento en que este comic se escribió no estaba del todo desarrollada) y me pregunté ¿Cómo habrá afectado este encuentro a su fe? Es decir, de forma más general, ¿Cómo afrontaría un cristiano de corazón, que cree en Dios y en lo predicado en los Evangelios, la aparición de un enorme demonio de un solo ojo y dientes afilados que afirma ser vástago de unos dioses que otrora gobernaron la tierra? ¿De qué manera puede cuadrar eso con su fe? La respuesta es bien sencilla, no puede.

Admitámoslo, si el Universo Marvel fuese real, el cristianismo no tendría cabida en él. ¿Cómo explicarían en las clases de religión los demonios que invadieron la tierra durante Inferno? ¿Qué postura adoptaría el Papa ante las pruebas tangibles de la existencia de dioses como Odin o Zeus? ¿Y ante seres como los Vigilantes? Una mínima parte de esto conduciría a la humanidad a una crisis de fe digna de recordarse. Pero obviamente lo pasamos por alto, perdonamos estas ¿pequeñas? incongruencias a favor de un bien mayor, a saber, las grandes historias. Todo universo de ficción que se precie ha de permitirse sus licencias, ¿de dónde le vendría el nombre si no?

De todos modos no deja de llamarme la atención que en esta época de realismo en la que vivimos, en la que todo ha de parecer posible (¿Alguien ha dicho Ultimate?) no se escriban más historias que aborden la cuestión de la fe en un mundo superheroico desde una perspectiva realista. En un mundo en el que hasta una raza alienígena como los Skrulls son capaces de tener un grupo fanático religioso ¿Qué hay de la religión de los hombres? Quizás se trate de un tema demasiado complicado o quizás simplemente sea un tema tabú. Como el sexo. Aunque no la violencia. Curioso mundo este en el que vivimos.

3 comentarios:

Julián dijo...

La religión es un gran tabú en Estados Unidos. Recuerdo una encuesta en que la mayoría de los norteamericanos no confiarían en un candidato a la presidencia que se manifestara como ateo, y todos los que son candidatos, de un partido o de otro, hacen grandilocuentes declaraciones sobre sus creencias.

Particularmente, creo que el Universo Marvel está adaptado a cualquier punto de vista, de manera que es lo suficientemente vago como para que convivan visiones ateas con visiones religiosas de ese universo. Los dioses de los panteones politeistas como el nórdico o el olímpico pueden interpretarse como extraterrestres con tecnología tan evolucionada que se confunde con la magia (era la tesis de Tierra X); los Celestiales encajarían igualmente en una interpretación deista (el dios que crea pero que no interviene), y recientemente hemos visto un demonio que se manifiesta como el demonio bíblico, mientras que Mefisto, se aclaraba en el Official Handbook, no sería más que un ser mágico, pero no necesariamente relacionado con la visión cristiana del infierno.

Vamos, que hay materia para que cualquiera pueda quedarse con lo que le apetezca. Y aquí también influye la visión que haya tenido algún autor determinado a la hora de volcar sus propias creencias o la falta de las mismas. Yo creo que el Universo Marvel está muy abierto a interpretaciones, es muy multicultural y en absoluto monoteista, pero dependerá de lo que opine cada personaje a partir de sus vivencias. Yo, que soy un ateo convencido, probablemente tendría mis dudas al respecto de vivir en el Universo Marvel ;-)) Es decir, en un mundo donde lo sobrenatural está al cabo de la calle y resucita continuamente la gente, no es imposible la idea de un creador, mientras que en el nuestro, es bastante más improbable. Creo que es más fácil tener dudas de fe en el mundo real que en el Universo Marvel.

Dr. Ender dijo...

Hola Julián, es un placer tenerte por aquí.

La verdad es que es bastante llamativa la cantidad de tabúes que tienen en Estados Unidos siendo un país tan “moderno”. No le hacen ascos a la violencia más sangrienta pero no pueden hablar de religión o ver una escena de sexo en pantalla.

Es lógica la vaguedad del UM en cuanto a temas “delicados”, al fin y al cabo es un producto para todos los públicos, y como tal ha de intentar gustar a cuanta más gente mejor. Para escribir sobre temas “complicados” has de alejarte de las líneas editoriales principales. Pero dado que en este siglo se prima el realismo y la plausibilidad por encima de todo (ya sea en el cine, en las novelas o en los comics que es lo que nos ocupa) y ya pueden verse ciertos temas en los comics comerciales, como los derechos civiles en “Civil War” o las políticas internacionales en “Ultimates” (curiosamente ambas obra de Millar), me llama la atención que no se aborde más la religión en los argumentos. Series como X-Men podrían dar mucho juego en ese sentido. Pero como bien dices, hay ciertos tabúes que la sociedad norteamericana no está preparada para superar todavía.

Me gusta tu última idea. No me lo había planteado de esa forma, al fin y al cabo resulta más fácil tener fe en un mundo lleno de prodigios que en uno en el que brillan por su ausencia.

Un saludo.

cj dijo...

Y, no hay que olvidar que grandes personajes de Marvel son cristianos (Daredevil, Rondador Nocturno) o judios coomo Magneto, La Cosa...), por lo que si los propios personajes creen en algo superior en el mundo en el que viven....