Conociendo a Jin Yong

Cuando el 30 de octubre de 2018, Jin Yong falleció, el New York Times escribió: «Por supuesto que hay otros escritores de wuxia, y ya existía la ficción sobre el kung-fu antes de Jin Yong. Igual que existía la música folk antes de Bob Dylan». 



Wuxia, un género de éxito. 

En el periodo comprendido entre 1955 y 1972 Jin Yong escribió quince novelas de género wuxia que se publicaron en su mayoría de forma serializada en el mismo periódico que él fundara. Con amplios intereses personales, dedicó también su vida a la historia, el periodismo y la política. Las novelas de artes marciales de Jin Yong han vendido más de trescientos millones de ejemplares en todo el mundo alcanzando una especial popularidad en los territorios de habla china. Todas ellas han sido adaptadas a películas, series de televisión o seriales de radio en diversos países y sus personajes son ampliamente conocidos por el gran público. Por sus logros tanto en la ficción como en el campo de la historia y el periodismo, Yong recibió numerosos galardones a lo largo de su vida; fue nombrado Caballero de la Legión de Honor (1992) y Comendador de la Orden de las Artes y las Letras (2004) por el gobierno francés así como condecorado con la Orden del Imperio Británico en 1981, entre otros numerosos reconocimientos. 

El wuxia es un género de la ficción china que podríamos traducir literalmente como «caballeros de las artes marciales». La palabra está formada por (武) que significa marcial o militar, y xia (俠) que podemos traducir como caballero errante o héroe. Los héroes de la ficción wuxia no suelen servir a un señor, poseer poder militar ni pertenecer a una clase social elevada. A menudo provienen de los estratos más bajos de la antigua sociedad china y se rigen por un ferreo código que los incita a luchar por la injusticia y castigar las fechorías. Temas como la caballería, la tragedia, la venganza o el romance son comunes en la ficción wuxia. En palabras del propio Yong, «el principio más importante del xia consiste en estar dispuesto a sacrificarse uno mismo ayudando a los demás, ese es el comportamiento del xia». Se trata de un género tremendamente popular en China que ha dado lugar a cientos de películas, series, videojuegos, cómics y novelas. Entre los escritores más populares que lo han desarrollado se encuentran Liang Yusheng, Gu Long,  Woon Swee Oan o Huang Yi, pero sin duda, uno de los más populares fue Jin Yong. 

Un hombre del pasado y el futuro. 

Louis Liang-yung Cha, verdadero nombre de Jin Yong, nació el 10 de marzo de 1924 en la provincia oriental de Zhejiang dentro de una familia china de clase social alta. Segundo de siete hermanos, estudió derecho en la Universidad de Soochow en Shanghai. Su madre falleció durante la invasión Japonesa de China en la Segunda Guerra Mundial. Su padre, declarado enemigo del estado tras la Revolución Comunista, fue ejecutado en 1949. Para entonces Cha vivía en la seguridad de Hong Kong, pero sus ambiciones de convertirse en diplomático se vieron truncadas con el nuevo gobierno comunista y comenzó a abrirse camino trabajando como guionista, crítico de cine y periodista. 

Trabajando como Editor Adjunto en el periódico Hsin Han Pao conoció a Chen Wentong, de quien se haría gran amigo y que afectaría notablemente al devenir de su carrera. Chen escribió su primera novela de género wuxia en 1953 bajo el nombre de Liang Yusheng, y fue gracias a su influencia que Cha se decidiese a comenzar a trabajar en su primera novela del género, The romance of the book and sword, que se publicó de forma serializada entre febrero de 1955 y septiembre de 1956 en The New Evening Post. 

Gracias al éxito obtenido con su tercera novela, La leyenda de los Héroes Cóndor, Cha pudo fundar en 1959 el periódico Ming Pao Daily News junto a su amigo Sham Po Sun. Durante treinta y cuatro años, ejercería de Director Editorial mientras continuaba escribiendo una novela wuxia tras otra, ahora publicadas en su propio periódico. Con unos primeros años económicamente complicados, el Ming Pao se mantuvo a flote gracias al imprescindible suplemento de ficción que serializaba no solo las novelas del propio Cha, sino también las de otros escritores alternando todo tipo de géneros populares. El escritor se vio forzado a abandonar brevemente Hong Kong por la seguridad de Singapur a causa de las amenazas de muerte provocadas por el declarado anti-maoísmo de sus editoriales. Al regresar, su reputación como periodista comprometido que arriesgaba su vida por la causa de su patria había crecido exponencialmente. Tras publicar su última novela wuxia en 1972, Sword of the Yue Maiden, pasó el resto de la década editando y revisando sus trabajos literarios hasta convertirlos en las novelas que son hoy en día. En 1979 apareció la primera edición completa de sus obras. 

La novela Leyenda de los Héroes Cóndor fue serializada
a finales de los años 50 en el Hong Kong Commercial Daily


En los años ochenta fue elegido como uno de los miembros del comité encargado de redactar la Ley Básica, la constitución que debía regir Hong Kong tras su regreso en 1997 a la soberanía china. Durante este periodo manifestó una postura más moderada hacia el Partido Comunista de la que solía mostrar en sus textos en el Ming Pao, lo que provocó que los partidarios de sus editoriales más radicales se sintieran traicionados. Sin embargo este acercamiento quizás le benefició a largo plazo. Deng Xiaoping, el sucesor de Mao, levantó la prohibición que existía en determinados territorios para la publicación de las «decadentes» novelas wuxia, lo que provocó una moda lectora que el trabajo de Cha cubría a la perfección. Con el gobierno de Mao ya finalizado, muchos chinos ansiaban el retorno a sus raíces. Las novelas de Cha ofrecían placeres narrativos impregnados de los esplendores del pasado de China. Finalmente, en 1989, tras la imposición de la ley marcial en respuesta a las crecientes protestas estudiantiles en la plaza de Tiananmen que acabaron de forma sangrienta el 4 de junio, Cha decidió dimitir a modo de protesta. En 1993, se retiró finalmente del trabajo editorial y vendió todas sus acciones del periódico que ayudase a fundar dedicando el resto de sus esfuerzos a la investigación académica como historiador. 

Tradición y cultura. 

Cha poseía unas creencias firmemente patrióticas y conservadoras. El nacionalismo chino fue un tema importante en sus novelas, a menudo ambientadas en una China ocupada o en guerra. La etnia Han –mayor grupo étnico de China que, sin embargo ha permanecido bajo el sometimiento de otras minorías en distintos periodos de la historia— concentró el sentimiento nacionalista de Cha en sus comienzos, aunque fue ampliándolo con los años hasta alcanzar un concepto inclusivo que abarcase además otros grupos minoritarios como los mongoles o los manchúes. 

Cha, el segundo por la izquierda, en 1960 con el casting de 
Return of the Condor Héroes


Uno de los elementos que más difícil han hecho la exportación de su trabajo fuera de oriente, al mismo tiempo que le otorga un interés especial para los extranjeros, es su intenso vínculo con las costumbres y cultura chinas. Sus novelas pueden considerarse casi como pequeñas enciclopedias que contienen multitud de referencias hacia conceptos como la medicina tradicional china, la acupuntura, la música, la caligrafía, el weiqui —juego de mesa enormemente popular en Asia—, la cultura del té o pensamientos filosóficos como el confucianismo, el budismo o el taoísmo; así como una fuerte presencia de la historia imperial china. Las figuras históricas se mezclan a menudo en las novelas de Yong con los personajes ficticios haciendo en ocasiones difícil la diferenciación y otorgando a sus historias un particular verismo. 

De acuerdo con su propia personalidad, sus obras muestran un gran respeto por los valores tradicionales chinos, especialmente los ideales de Confucio, como la adecuada relación entre imperio y sujeto o entre maestro y discípulo. Sin embargo, esto no impide que a menudo se cuestione la validez de estos mismos valores al enfrentarlos a la sociedad moderna. 

Sus personajes, como claros arquetipos del género wuxia, son habitualmente grandes valedores de la justicia y la rectitud. Muchos de ellos viven sus aventuras en periodos de guerra y a menudo se ven confrontados al dilema de elegir entre su propia felicidad y el bienestar de la nación. La mayoría de sus principales personajes se mueven en el mismo mundo, una palabra íntimamente relacionada con el género wuxia, el jianghu

Deber y romance. 

Portada de una edición en tapa 
blanda de 1961 de la tercera novela 
de la trilogía Cóndor

Traducido literalmente como «ríos y lagos», jianghu es un término filosófico que en su origen hace mas de dos mil años se refería a la amplitud del mundo. Hoy en día hace referencia al territorio abstracto que se encuentra más allá o de forma paralela a la sociedad legítima. Se trata de un submundo poblado por personas que se ganan la vida con sus propias manos: artesanos, mendigos, ladrones, artistas callejeros, sanadores ambulantes y, como no, artistas marciales. Seres compelidos a vivir bajo unas reglas y una ética estrictas para poder sobrevivir en un mundo en el que las normas de conducta de la sociedad carecen de influencia. Los personajes de Yong son definidos por su búsqueda de la justicia de formas poco ortodoxas, a menudo a través del vigilanismo incapaces de verse afectados por la corrupción moral o la ineficiencia de las instituciones. Héroes con grandes habilidades en artes marciales que se mueven por un profundo sentido del deber y una rectitud guiada por fuertes valores y estrictos códigos de conducta. 

Según el propio Yong, «las novelas de caballería enfatizan la rectitud porque las personas que deambulan por el jianghu no tienen ningún apoyo familiar y ninguna fuente de ingresos fija. Existe un dicho que reza, “en casa, confía en tus padres, fuera de casa confía en tus amigos.” Su principal apoyo son sus amigos. Al enfrentarse a la agresión de otros grupos o la opresión de oficiales corruptos, necesitan unirse a sus amigos para resistir. Si quieren unirse, tienen que valorar la rectitud y apoyarse unos a otros, esforzarse por una meta común, incluso hasta el punto de sacrificar su propia vida. Así que en las novelas de caballería, la “rectitud” está elevada a una posición muy importante. En la moral tradicional China, la “rectitud” siempre ha sido importante. Es una fuerza importante que nos ha permitido continuar creciendo y desarrollándonos». 

Posiblemente influenciado por sus propias experiencias sentimentales —tuvo tres matrimonios y un amor platónico imposible con la popular actriz Xia Meng— Yong dedicó especial atención a plasmar el romance en su obra. En sus novelas algunas parejas acababan viviendo juntas y felices, pero a menudo terminaban atrapadas sin remedio en miserias y complicados romances. «Lo que resulta único en las novelas de Jin Yong», dijo la también escritora San Mao, «es la representación que hace del amor. Una palabra impredecible que puede elevarte a alturas celestiales pero también hacerte descender a las profundidades del infierno». 

Jin Yong en España. 

En 2021 llega por vez primera una novela de Jin Yong traducida al castellano. Se trata de El nacimiento de un héroe que publicará la editorial Salamandra el 10 de junio con traducción del inglés a cargo de Andrea M. Cusset. Ambientada en el año 1200, la novela está protagonizada por Guo Jing, un artista marcial que ha crecido con el ejército de Gengis Kan y que está destinado desde su nacimiento a enfrentarse un día a un oponente. Guo Kin deberá regresar a China para cumplir su destino, pero su valor y sus lealtades se verán puestos a prueba a cada paso en una tierra dividida por la guerra y la traición. 

La novela es la primera parte de la saga «Leyendas de los Héroes Cóndor», narración que en su original chino se publicó en tres novelas pero que en su traslado a occidente se ha transformado en 12 volúmenes divididos en tres epopeyas. La primera, titulada precisamente Leyendas de los Héroes Cóndor comienza con este libro; la segunda, Cóndor divino, caballero errante, está considerada la historia de amor más grande jamás contada en el género de las artes marciales; mientras que la tercera, Espada Celestial, Sable de Dragón, desarrolla su trama alrededor de dos armas legendarias que tienen la capacidad de otorgar el poder absoluto a quien las posee. 

La Leyenda de los Héroes Cóndor comienza en el año 1205, justo tras la conquista mongola de China y termina más de 150 años después y su longitud total supone aproximadamente tres veces la de El Señor de los Anillos. Una de las mayores fantasías épicas de carácter histórico que se pueden leer y que ahora por fin podemos disfrutar en castellano.  




Fuentes: Toda la información para este artículo ha sido obtenida de las siguientes fuentes:

A journey across rivers and lakes: a look at the jianghu in Chinese culture and literature 

Muere Jin Yong, el autor más influyente de China y desconocido en el exterior. El País 

The gripping stories, and political allegories, of china’s best-selling author. The new yorker 

Jin Yong, China’s late great novelist, was a world-creator who shaped Chinese imagination. SupChina 

Jin Yong: A Legend of Wuxia Literature. Pandaily 

Jin Yong. Wuxia.fandom 

A Q&A with Jin Yong. Wuxiawaderings 

Muere Jin Yong, el escritor chino más popular del género de artes marciales. El periódico


1 comentario:

Nat Q. García dijo...

¡Te quedó genial este artículo! Ahora a por la novela. ;)

Entrada destacada

La última sonrisa en Sunder City. Luke Arnold. Reseña