lunes, 24 de junio de 2013

Cómic Vs. Cine. A propósito de El hombre de acero

[Advertencia: en el presente texto se revelan detalles importantes de la trama de la película]

Estos días anda la red revolucionada con el estreno de El Hombre de Acero (Man of Steel, 2013) la nueva versión en gran pantalla del superhéroe de los calzoncillos por fuera –que ya ha aprendido a metérselos por dentro– de la mano de Zack Snyder (300, Watchmen) y Christopher Nolan (Trilogía de El Caballero Oscuro). Como es habitual la principal discusión está entre los que afirman que es una gran película de superhéroes y los que la califican de bodrio, ahí será mejor no meternos si no queremos salir mal parados, pero lo que sí me interesa son las voces que reniegan de la película diciendo que es una mala adaptación, que este Superman no es Superman.

Dejemos las cosas claras para no andar en error, es cierto que el Superman que vemos en El Hombre de Acero no es el Superman icónico al que estamos acostumbrados y que debería ser según los cómics de toda la vida, se supone que Superman es más que un héroe, es el héroe por excelencia, aquel que pondría su vida en riesgo por salvar cualquier otra vida, sea la que sea, y lo que aquí vemos se aleja bastante de eso. La cantidad de muertes evitables por Superman en la película es asombrosa e incluso el villano es asesinado sin piedad a manos del supuesto héroe. Pero la pregunta que me ronda la cabeza cada vez que leo a alguien hablar de esto es ¿y a mí qué más me da? Qué me importa que este Superman no sea el Superman de los tebeos. Leñe, es que no es el Superman de los tebeos, es el del cine, y concretamente el de Zack Snyder. 

Los que me conocen saben que suelo valorar las películas de superhéroes sin hacer caso a lo fiel que sea la adaptación del personaje. Cómo puedo pedirle a un director de cine que haga una adaptación exacta de un personaje cuando ni siquiera en los cómics ocurre eso. ¿Acaso el Batman de Frank Miller es igual al de Scott Snyder, o al de Arkham Asylum de Grant Morrison? Ya sé, algunos me diréis que algunas de esas historias no entran en continuidad, pero si éstas no entran, por qué debería hacerlo El Hombre de Acero. Para no salirnos del propio personaje, tengamos en cuenta que el Superman que vemos actualmente en los quiscos ni siquiera se parece al Superman que crearon en su día Jerry Siegel y Joe Shuster, de hecho anda algo alejado de la moral de aquel.


Me preocupa todo este tema de la fidelidad de las adaptaciones porque le veo en el fondo un poso de autodegradación del cómic como medio. A veces exigimos que una película sea una copia exacta a un tebeo determinado, y es lo que no entiendo, para qué iba a querer yo una copia de un cómic en película, acaso por ser cine iba a ser, la misma historia, mejor que en formato cómic. Un buen cómic lo es, además de por tener un buen dibujo y un buen guión, por el buen uso del formato en el que se presenta y de las herramientas que éste le brinda. Un cómic bien hecho, jamás podría ser mejor en una traslación literal a la pantalla. Jamás. Y si no se puede mejorar trasladándolo literalmente, para qué intentarlo siquiera. Igual que Batman tiene cientos de versiones diferentes en los cómics o existe un Punisher en el Universo Marvel tradicional y otro en la línea MAX que toman caminos separados, debería de tenerse la misma permisividad de los superhéroes en la gran pantalla. Dejemos que creen su propio universo, y si el Superman de Zack Snyder es un extraterrestre ciertamente influenciable y con una mentalidad más bien radical en lo que a tratar villanos se refiere, dejémoslo. Si queremos otro Superman, leamos a Morrison, o a John Byrne o a los mismos Siegel y Shuster, pero permitamos que diferentes autores (escritores, directores o lo que sean) nos brinden su propia versión de cada personaje distinta y complementaria. Tal vez así, podríamos llegar a ver películas de superhéroes realmente arriesgadas como la famosa versión de Batman que estuvieron a punto de realizar Darren Aronofski y Miller, en vez de quedarse –casi- siempre en un insustancial término medio que ni tiene lo mejor del cómic (porque no puede) ni aprovecha lo mejor del cine por miedo a la reacción de los aficionados.

6 comentarios:

Jon Perojo dijo...

Interesante reflexión. La comparto al 100%.

Gran blog, doc.

Doc Ender dijo...

Gracias Jon, me alegro que coincidas.

Basler dijo...

Probablemente una de las reflexiones más acertadas e interesantes que habré leído sobre el mundo de las "superhero movies". Alejada de extremismos y abierta a adaptaciones libres que, aunque partan de ideas previas reflejadas en algunos cómics, dejan en manos de directores y productores la posibilidad de crear nuevos mundos y realidades. La comparto totalmente.

grprieto dijo...

Realmente tu comentario no esta mal pero: ¿No es lo que quisieron hacer con Dragon Ball y mira como fue el resultado final? creo que deberián (ya que tubieron tiempo) afianzar la pelicula, ya sea con comic (que existe en formato digital pero no fue previsto con anterioridad, lo daban de manera gratuita al comprar las entradas) u otro tipo de medios para afianzar la historia y no andar buscando e investigando comic antiguos ("Superman tierra uno", "Superman derecho de nacimiento" )para saber mejor el hilo conductor. Si bien la pelicula entretiene pero no para ponerla en los elogios que la han puesto muchas personas. En mi opinion personal sacando el principio o algunos detalles me parecio un resumen del recordado Superman 1 y 2 de los años 70. Saludos.

Doc Ender dijo...

No entiendo muy bien qué es lo que proponer grprieto. ¿Dar un cómic con la entrada de cine, basar la película únicamente en un solo tebeo? Mi opinión, como ya he escrito más arriba es que se dejen de adaptaciones y el director de la película haga lo que quiera sin depender de nada. Libertad total.

vanillastrawberry dijo...

No soy experta en comics pero creo que la película del Hombre de Aceroes una buena cinta de superhéroes, aunque muchos fans crean que en relaid no se trata de una buena historia.