miércoles, 16 de octubre de 2013

Gravity, la belleza de las 3 dimensiones


He publicado en mi otro blog una crítica a Gravity, que podéis leer pinchando en este enlace.

"(...)si algo destaca en Gravity por encima de lo demás esto es el movimiento de su cámara. Cuarón aprovecha con ingenio las posibilidades que le ofrece un escenario virtualmente infinito haciendo que ésta se mueva constantemente, flotando sin gravedad como cualquier otro elemento y efectuando movimientos lentos pero constantes en largos planos que entran y salen de los trajes de astronauta, de la estación espacial, de las cápsulas de salvamento, sin permitir que ningún obstáculo impida su continuo movimiento, proporcionando en todo momento un mapa completo de todo lo que está ocurriendo en pantalla desde todos los ángulos posibles convirtiéndose en narradora omnisciente de cuanto sucede."

jueves, 10 de octubre de 2013

Vapor, más con menos

Leyendo Vapor de Max, me ha dado por pensar en la capacidad única que tiene el cómic como medio para transmitir emociones, valores, sentimientos, enseñanzas de una forma sencilla y directa.  El dibujo es un canal que todo el mundo es capaz de comprender, no obstante es utilizado para enseñar y comunicarse con personas autistas, sordas o con problemas de comunicación, y como tal es el canal perfecto para hacer llegar un mensaje de la forma más espontanea. El peso (y el poso) que tiene la obra de Max no es nada insignificante, y no hay más que leer algunos de los textos que se han escrito sobre el libro desde distintas perspectivas para verlo1. En Vapor hay mucho de filosofía existencial, se habla de la vida y también de la muerte, se habla de la sociedad en la que vivimos y del ruido constante al que estamos sometidos y se habla también de nosotros mismos, de lo que llevamos dentro y de cómo llegar a conocerlo.  Todo esto, que podríamos encontrar en un panfleto de autoayuda o en una obra de filosofía oriental nos es presentado en un formato en apariencia modesto pero de una complejidad indudable con mucho de crítica hacia el mundo que nos ha tocado vivir. A través de un dibujo de líneas básicas y de un texto de prosa sobria es quizá la mejor manera de hacer llegar el mensaje, y que cale, lenta pero profundamente.

Si Art Spiegelman dejó claro hace ya 30 años que unos personajes zoomorfos eran perfectamente capaces de transmitir los horrores del holocausto, no debería suponer sorpresa alguna que un simpático gato regordete represente nuestro yo más hedonista y material, o que una urraca sea quién provea las necesidades básicas para la vida tales como alimento o agua. Dividido en todas estas pseudo-identidades arrancadas de sí mismo, Nicodemo, Nick para los amigos, puede emular a los anacoretas clásicos buscando las razones de la existencia en el desierto, alejándose paulatinamente del ruido del mundo y enfrentándose progresivamente a una versión actual de las tentaciones. Aislado en el desierto, se enfrentará contra los placeres físicos y psicológicos, contra las necesidades más básicas, contra el circo de la sociedad e incluso hasta contra su propia sombra.

Pero Max no se queda ahí. Por si no fuera suficiente narrar la epopeya trascendental de Nick desde la sociedad moderna hasta la elevación espiritual, el autor lo hace además utilizando todos los recursos que el cómic puede brindarle potenciando el lenguaje figurativo de modo que los pájaros que Nick tiene en su cabeza (sus distracciones) se muestren reales y habitando en un espeso bosque que un leñador llamado Hércules tendrá que talar hasta dejar la mente del anacoreta en blanco y libre de pensamientos que lo alejen del camino que ha emprendido. Vapor posee un marcado metalenguaje mediante el que no solo Nick lucha contra sus propios demonios sino en el que el propio Max lucha en ocasiones contra el propio lenguaje del cómic huyendo de las figuras narrativas habituales. Vapor avanza a la par que la exploración vital de su protagonista perdiendo por el camino y casi sin darnos cuenta la separación y la organización en capítulos, desde una disposición marcadamente estructurada hasta la nada representada por la página en blanco en el momento en el que el protagonista alcanza el cenit de su búsqueda espiritual encontrándose con lo que estaba buscando y uniéndose (o no) al todo.


Aún así, Max se permite continuar su viaje después de finalizado el de su protagonista. Reservando las últimas páginas del libro para dejar constancia de que la vida continúa, que probablemente esta haya sido la empresa más importante de la vida de Nick, pero para el resto del mundo no ha supuesto nada significativo. La vida sigue y seremos cada uno de nosotros los que tendremos que decidir qué hacer y a dónde ir.


1 El azar ha querido que este libro que se publicó originalmente en octubre del pasado año haya llegado a mis manos recientemente. También fruto del azar Josep Oliver firmó un texto en el primer número de CuCo Cuadernos de cómic titulado “Entre el sueño y la muerte: las tradiciones meditativas y Vapor de Max” en el que analizaba el libro de Max utilizando como clave el Tao Te King de Lao Tse. El ensayo de Oliver es un análisis certero y estructurado que a punto estuvo de hacer que esta pequeña crítica que ya estaba escrita con anterioridad no viera la luz. Finalmente decidí retrasar la publicación de este escrito y la casualidad ha atacado de nuevo queriendo que el mismo día en que pensaba subirlo al blog Gerardo Vilches haya publicado en EntrecomicsEl horror supremo del vacío más absoluto: una lectura filosófica de Vapor”, artículo en el que recorre Vapor desde un prisma filosófico y complementario a la visión de Oliver. Ambos ensayos son buena muestra del calado de la propuesta de Max y de lo mucho que aún tiene por ofrecer, y a su lado mis breves párrafos parecen ciertamente escasos. Aún así he decidido finalmente publicar la crítica entendiendo que la finalidad de un texto y de los otros es muy distinta y que bien pueden convivir todos en armonía. Espero al menos que sirva para acercar a quien no lo haya hecho ya a Vapor y les invite a reflexionar sobre su lectura.

viernes, 4 de octubre de 2013

Robert Crumb: 'El undergorund implica hacer cosas que te pueden meter en problemas"


Estos días se está celebrando en Bilbao el festival La Risa de Bilbao que dedica una retrospectiva a Robert Crumb. Estos días veremos unas cuantas entrevistas con el dibujante, entre las cuales estará la charla que Santiago Segura entablará con él en el marco del festival pero ayer mismo salió en El Cultural esta entrevista realizada por Marta Caballero que merece la pena releer un par de veces. En ella el maestro hace comentario como éste:

Literalmente, [el underground] implica hacer cosas que te pueden meter en problemas con la ley, con el Gobierno... Ese es el verdadero underground, un sistema cultural tan pequeño que ni siquiera llega a sistema, que vive de espaldas al mainstream. Es el tipo de humor que sólo apreciaría una minoría, el humor que puede mostrar la sexualidad de forma explícita, ser inmoral y abiertamente crítico. Y por definición es algo que no toda la gente puede entender, de manera que no puede gozar de una estimación popular. El mainstream es muy cuidadoso a la hora de hacer cosas que puedan generar dinero, por eso procura no ofender a nadie, a la gente religiosa o a los valores más estrictos. Lo que vende es un humor seguro e inocuo que puedan consumir hasta los niños. Y hasta cierto punto están en lo cierto, el underground no es para niños. Cuando yo dibujaba esas cosas tan locas hace 40 años no quería que las vieran mis hijos.

Podéis leer la entrevista completa en el siguiente enlace: 

miércoles, 2 de octubre de 2013

Nace CuCo, Cuadernos de Cómic, revista digital gratuita sobre cómic

El mundillo del tebeo patrio está de enhorabuena. Ciertamente estamos viviendo un momento fructífero en cuanto a la abundancia de publicaciones teóricas y críticas sobre el medio. Cada mes podemos encontrar en las estanterías desde libros que tratan el cómic como lo que es: un medio con la misma vigencia y valor como cualquier otro, como es el caso de Supercómic. Mutaciones de la novela gráfica contemporánea a revistas que bucean en el pasado y presente del cómic desde un enfoque maduro y desacomplejado como Ninthcomic. A todas estas publicaciones hemos de sumar desde hace unos días una más, CuCo Cuadernos de cómic.

CuCo es una revista digital sin periodicidad declarada pero con continuidad asegurada que se presenta a sí misma como “una revista digital que abordará el cómic desde múltiples puntos de vista, pero siempre a través de artículos de investigación y ensayos extensos que profundicen en los temas con rigor. Además, la revista contará con una sección de crítica donde se analizarán en profundidad algunas de las novedades editoriales recientes que consideremos más relevantes.

La revista está co-dirigida por los solventes Octavio Beares y Gerardo Vilches y cuenta en su plantel (en el que he tenido el placer de colaborar en la sección de crítica) con un buen número de firmas destacadas que podéis apreciar más abajo.

En cuanto a contenidos, las más de 300 páginas de CuCo están divididas en tres secciones, CuCoEstudio, CuCoEnsayo y CuCoCrítica. En la primera, este primer número se centra en los orígenes del cómic con estudios como “El cómic, una cuestión de formatos (1): de los orígenes periodísticos al comic-book” o “Los orígenes del cómic en la segunda mitad del siglo XIX: de Fliegende Blätter a Little Nemo” aunque sin desatender temas de mayor actualidad como el texto “The Walking Dead o la insoportable contemporaneidad del ser”.

En la sección de CuCoEnsayo tenemos tres escritos con un carácter menos académico pero igualmente atractivo como la interpretación de la obra Vapor de Max que realiza Josep Oliver en base al Tao Te King de Lao Tse. Mientras que en CuCoCrítica se tratan un total de 13 obras en su mayoría publicadas recientemente con un enfoque extenso y detallado.

En el blog El nido del CuCo podéis saber más sobre esta publicación y su gestación y en la web cuadernosdecomic.com podéis encontrar la revista para su descarga gratuita. No os dejéis engañar por el formato digital y gratuito, CuCo tiene la calidad suficiente como para competir e incluso vencer a muchas publicaciones actuales y de seguir a este nivel, sin duda se convertirá en una publicación de referencia dentro del cómic español. Estamos viviendo buenos tiempos y CuCo es la perfecta imagen de ello.

A continuación tenéis el sumario completo del número 1 de CuCo para que juzguéis por vosotros mismos:

SUMARIO 

CuCoEstudio
 

Rubén Varillas: El cómic, una cuestión de formatos (1): de los orígenes periodísticos al comic-book.
 
Roberto bartual: Los orígenes del cómic en la segunda mitad del siglo xix: deFliegende Blätter a Little Nemo. 
Octavio Beares: La grafía en la historieta: evolución de la combinación de texto y dibujo en los orígenes y primer desarrollo del cómic. 
Óscar Gual Boronat: Los Flagston: una auténtica familia americana. 
Irene Costa Mendia: Justin Green y el surgimiento del cómic autobiográfico. 
Antonio Bernárdez Sobreira: The Walking Dead o la insoportable contemporaneidad del ser.
 
 
CuCoEnsayo 

Diego Matos: La doble identidad: imagen e iconografía bajo la máscara del héroe.
 
José M García: Cine y cómic. Los encuentros y desencuentros de una pareja condenada a entenderse. 
Josep Oliver:  Entre el sueño y la muerte: las tradiciones meditativas y Vapor de Max. 
CuCoCrítica 

Breixo Harguindey: “Monsieur Crépin” (Rodolphe Töpffer).
 
Pablo Ríos: Nela. Una adaptación gráfica de la novela Marianela de Benito Pérez Galdós (Rayco Pulido Rodríguez). 
Olga Ayuso: La infancia de Alan (Emmanuel Guibert). 
Borja Crespo: Pudridero 2 (Johnny Ryan). 
Daniel Ausente: Atajos (Martí Riera). 
Mireia Pérez: Grandes preguntas (Anders Nilsen). 
Octavio Beares: Panorama: la novela gráfica española hoy (VV. AA.). 
Gerardo Vilches: Fraction (Shintaro Kago). 
Olga Ayuso: La Hermandad de Historietistas del Gran Norte (Seth). 
Daniel Ausente: Conspiraciones (José Domingo). 
Borja Usieto: Ojo de Halcón 1. Seis días en la vida de… (Matt Fraction, David Aja y otros). 
Mireia Pérez: Pulir (Nacho García). 
Octavio Beares: La colmena (Charles Burns).