miércoles, 26 de diciembre de 2012

Daniel Clowes sobre la inmediatez de internet


¿Pasan las culturas por periodos fértiles y otros de barbecho? 
Por supuesto, pero no estoy seguro de en qué periodo estamos ahora. Parece que deberíamos estar en un periodo fértil, pero no estoy seguro de que lo estemos –a mi me parece de hecho bastante en barbecho. Hay cosas en internet para todo tipo de audiencia, pero hay en realidad demasiada información, y no tiene peso. Recuerdo la experiencia de ver una pequeña fotografía de un dibujo en la contraportada de una revista o algo, luego buscarla y descubrir que era imposible de encontrar. Tenías que trabajar mucho para encontrarla, luego cuando por fin la encontrabas, era como una puerta hacia un mundo completamente nuevo, y seguías aprendiendo más y más. Buscar este tipo de cosas, sean las que sean, se convierte en parte de tu personalidad. Como he dicho, estuve muy interesado en Jack Webb cuando era niño, y pasé por esa fase en la que aprendí todo lo que pude de él, y compré todo tipo de material relacionado con él. Es muy difícil encontrar información sobre un tipo como ese, porque no es realmente un actor-es más como un personaje con cierta personalidad. Y, sumergiéndome a mí mismo en él, se convirtió en “mío”, decía algo de quién era yo. Todo lo que aprendí durante los años en los que estuve interesado en él podría ahora aprenderse en diez minutos en internet, pero no tendría ningún peso, y al día siguiente estarías inmerso en otra cosa. Cada día la gente publica cosas, diciendo, “Ey, echadle un vistazo a esto,” y aunque hay algo genial en ser capaz de ver todo ese material, acaba con cualquiera que sea el poder que algo puede tener cuando todo está en cierto modo equilibrado. El único material que se convierte en realmente interesante es aquel que es tan oscuro que no se encuentra en internet.

Daniel Clowes entrevistado en 2011 por Kristine McKenna. Entrevista publicada en el libro The Art of Daniel Clowes. Modern Cartoonist.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Azul y Pálido. Sensibilidad humana



Ya el otro día pudisteis leer mi reseña en verso de Azul y Pálido, el nuevo y primer tebeo (o Novela Gráfica como a él mismo le gusta llamarlo) de Pablo Ríos publicado por Entrecomics Comics. Aquellos sonetos nacieron de una especie de apuesta insana pero, a pesar de lo bien que me lo pasé escribiéndolos, me quedaron algunas cosas por decir. 

Azul y Pálido es algo más que un tebeo sobre marcianos, es una historia humana. Ríos nos cuenta los testimonios de personas que han vivido una experiencia con seres de otros planetas pero, a pesar del tono casi documental de la obra, se esmera en dejar un poso humano en cada historia. No solo no leemos lo sucedido en cada caso como una mera sucesión de datos sino que llegamos a empatizar con los diversos personajes. Esto es así porque Ríos se esfuerza en no juzgar a las personas que retrata (aunque en alguna ocasión deje caer cierta mordacidad en algún relato) sino que narra sus declaraciones como si de entrevistas se tratase, dando a veces más importancia a cómo y a quién cuenta la historia que a qué historia se cuenta.


La asepsia en la que podía haber caído una historia como esta se ve desechada, además de por el lado humano ya comentado, por la huída por parte de Ríos de una estructura capitular simétrica y ordenada. Cada episodio tiene una duración diferente  y unas características definitorias propias. Desde las expansivas 12 páginas del capítulo quinto hasta las comedidas dos páginas del capítulo tercero, mi favorito sin duda, en el que con tan solo 18 viñetas nos cuenta una historia humana y universal con más connotaciones de las que parecen a simple vista. Es éste uno de los puntos reincidentes en Azul y Pálido: más importante que lo que se cuenta en la página es lo que no se cuenta, lo que se entrevé, lo que se intuye. Y una de las cosas que se intuye es la propia visión de Ríos del mundo y del ser humano como especie. Lejos de establecer una cátedra sobre la existencia o no existencia de vida extraterrestre en el universo, Azul y Pálido muestra un ser humano en ocasiones débil, crédulo, necesitado, pero también uno comprometido, pacifista, preocupado por el futuro. Al fin y al cabo lo importante no es haber visto a un ser verde de ojos saltones sino lo que eso ha supuesto para la vida del que lo ha visto, y lo que éste le ha trasmitido a los demás.

Si una palabra puede definir Azul y Pálido es equilibrio. Equilibrio en la elección de las historias a contar, equilibrio en el tono en el que se cuentan esas historias, equilibrio en la página, en la composición de las viñetas. Casi la totalidad de las páginas del tebeo están realizadas con un clásico diseño de 9 viñetas iguales con las que Ríos juega certeramente, armonizando la página cuando esta lo requiere o desequilibrándola cuando el guión así lo pide. Y el tebeo en su conjunto queda también perfectamente armonizado al comenzar y acabar con Carl Sagan, el erudito estudioso de la vida extraterrestre, en dos capítulos, especialmente el último, que demuestran una calidad de guión que, junto al impecable acabado de algunas páginas, hacen desear ver el siguiente trabajo de Ríos; según he leído por ahí, una historia sobre fútbol en base a un guión ajeno.

No hace falta ser un aficionado a la ufología para disfrutar de Azul y Pálido ni es necesario conocer los casos que en él aparecen para entenderlo. Solo se necesita tener cierta sensibilidad. Sensibilidad humana. Como la que destila Azul y Pálido.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Un soneto Azul y otro Pálido. Reseña en verso



I.
Azul y Pálido ya está en mis manos,
hacedme caso pues yo nunca miento,
es necesario que se lea lento
pues está hecha con dedos artesanos.

Un tebeo que habla sobre marcianos,
que sin embargo sitúa su acento
en la cabeza y también en el cuento
de las tipas y tipos más mundanos

Sin subjetividad en el guión.
Unas líneas hechas con sencillez.
Y todo ello narrado con pasión.

Pero cuando se revisa otra vez
y lo diferencias de tanto clon
es cuando el tebeo se gana el diez.



II.
Un segundo soneto es obligado
para el capítulo quinto alabar,
pues ahí ha intervenido el azar
y el diseño queda menos marcado.

¡Ojo! Con nueve queda estructurado,
más cuando a Kirby se quiere emular,
no hay estructura en la que pueda entrar,
ni viñeta en que quede confinado.

La ufología no es algo sencillo,
ni tampoco un tema con tantos focos,
pero en la página luce con brillo

junto a otros méritos que no son pocos.
Aunque al final Pablo a ver si lo pillo,
¿Dices que no estamos solos o locos?


Pásate por aquí para leer una reseña de Azul y Pálido escrita como las de toda la vida.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Warren Ellis sobre la marcha de Karen Berger y el estado de DC

En la recomendable página de Tumblr de Warren Ellis encontramos lo siguiente, sobran comentarios: 

¿Tienes alguna opinión sobre la "dimisión" de Karen Berger y sobre la espiral suicida en la que DC está cayendo?

1) He hablado directamente con Karen. No tengo ninguna gran declaración pública que hacer. 
2) No leo cómics de DC. Tampoco leo realmente cómics de Marvel, o muchos cómics en general, así que no deberíais tomar esto como una denuncia. Así que no puedo hablar de ninguna espiral en la que DC pueda estar cayendo. Sí puedo decir que sus portadas tienen un aspecto bastante ridículo hoy en día, pero eso es todo. No puedo imaginar que el equipo de DC esté haciendo otra cosa más que darle al mercado del cómic superheroico lo que quiere. Honestamente, no podría importarme menos. No es como si DC tuviera algún gran tesoro cultural que deba ser salvado de sí mismo. La actual plantilla ejecutiva toma sus decisiones. Si resulta que esas decisiones afectan negativamente a las ventas y a la habilidad de explotar las propiedades de la compañía, esa gente simplemente será despedida y un nuevo equipo editorial será designado para probar algo diferente.

¿Qué supone la marcha de Karen Berger de DC? ¿Crees tú también que DC está cayendo cuesta abajo y sin frenos? ¿Por qué? Cuéntame tu opinión.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Entre Viñetas. David Aja, un maestro del diseño


Me gusta estar al tanto de lo que ponen a la venta las grandes editoriales. Aunque luego no lea ni la mitad de lo publicado, soy de los que se repasa el catálogo de Previews varias veces al mes. Aunque lo que realmente me gusta es ver portadas. Buenas portadas. Muchas de las portadas que se pueden ver en las librerías semana tras semana son, siendo benévolos, de una calidad mediocre, como el contenido que encontramos detrás de ellas. Meras pancartas propagandísticas que muestran al protagonista/s del tebeo en cuestión en una postura anatómicamente improbable y con un coloreado a Photoshop que pocas veces favorece al dibujo al que acompaña, y eso cuando la portada en cuestión no se dedica a destripar el cómic al que antecedece en un ejercicio de futilidad narrativa; porque si algo puede contarse en una portada, ¿para qué usar 22 páginas?

Pero no quiero hablar de esa inmensa mayoría de portadas que no aportan ningún valor real al cómic, sino de aquellas pocas por las que pagarías aunque no llevasen un tebeo detrás, solo por el mero placer de colgarlas en tu pared y observarlas cada día. Y concretamente quiero hablar de nuestro David Aja que, amén de ser uno de los dibujantes más sugerentes con los que cuenta la Marvel actual, se encuentra sin duda entre los primeros en su lista de portadistas. Y esto no es así porque Aja dibuje unos personajes físicamente atractivos, ni porque sepa moverlos de forma dinámica a través de la página (que también, pero eso se aprecia más en el interior del tebeo); Aja es el gran portadista que es porque tiene un sentido innato para el diseño, algo no tan habitual como debería en el ámbito en el que trabaja.

Una portada de David Aja no es solo una imagen que crea, como es su labor, una intriga y una atracción que incita a leer el tebeo que acompaña sino que supone una pieza de arte en sí misma. Una imagen que podrías observar una y otra vez sin cansarte pero a su vez sin encontrar qué es ese “algo” que la hace tan perfecta. Las portadas de Aja no muestran la trama del cómic sino que capturan su espíritu y te lo muestran de la forma más perfecta posible. Cada portada se adapta a la serie a la que acompaña, de modo que el estilo de las mismas cambia por completo dependiendo de qué proyecto se trate. Así tenemos las panfletarias (sin ninguna connotación peyorativa) portadas de la miniserie Red Skull: Incarnate, las portadas de 5 Ronin que entienden de forma asombrosa el alma de cada personaje o las muy meditadas portadas de la serie Immortal Iron Fist con un estilo propio para cada arco argumental. 

Y luego por fin tenemos las portadas de Hawkeye

Son precisamente estas portadas las que me han llevado a escribir este texto y es que son, en opinión del que suscribe, las mejores portadas que hemos visto en el mundo del cómic en todo el año. Punto. Basándose en solo tres colores (uno de los cuales cambia a partir de cierto número) y con un dibujo en apariencia sencillo que evoca inmediatamente la imaginería del personaje, Aja juega a sus anchas con la dinámica de la página creando unas imágenes perfectamente equilibradas y mostrando un dominio del espacio francamente admirable. Sus anteriores portadas eran sensacionales, pero con Hawkeye ha dejado en evidencia a la gran mayoría de los portadistas que están trabajando ahora mismo en la industria del cómic americana. Con solo 9 números hasta ahora, el trabajo de Aja se ha hecho un hueco por derecho propio entre lo mejorcito de la historia del cómic Marvel, y habrá que ver aún lo que está por venir. Sin duda David, eres un maestro del diseño.


[Si queréis ver el trabajo de David Aja en las portadas pasaos por aquí y disfrutad]

martes, 4 de diciembre de 2012

Escritores al habla. Morrison, Hickman y Vaughan hablan sobre el oficio


Uno de los paneles más interesantes de la pasada New York Comic-Con fue el que reunió a los escritores Grant Morrison, Jonathan Hickman y Brian K. Vaughan para hablar sobre lo que mejor saben hacer. Escribir cómics. Este panel de escritores estuvo moderado por Ron Richards de iFanboy y dio lugar a algunos comentarios que seguro serán de interés para los escritores en potencia y para los amantes del cómic en general. A continuación os dejo las intervenciones más interesantes y si queréis leer un extenso resumen del panel, en inglés eso sí, podéis hacerlo en la web de CBR.